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Alfa Romeo 147: La seguridad
Al diseñar este nuevo modelo, se ha prestado especial atención a la seguridad.
En primer lugar, la seguridad preventiva, es decir, el conjunto de
características del automóvil que favorecen la atención del conductor:
confort, silencio de marcha, ergonomía, eficacia de la climatización,
disposición de los mandos y facilidad de lectura de los instrumentos.
Después, la seguridad pasiva, con los dispositivos que
protegen a los pasajeros en caso de accidente. Un ámbito en el que el
Alfa 147 ha obtenido resultados excelentes, confirmados por más de 80
crash-tests, además de cien controles efectuados con el uso del
simulador de impacto en HYGE (High Impulse Generator) y cincuenta tests
específicos en componentes y sistemas.
Sin embargo, es en el campo de la seguridad activa que el
Alfa 147 se convierte en el nuevo punto de referencia para los coches
compactos, ya que dispone de los dispositivos de control de la tracción
y la frenada más sofisticados. Es decir, una serie de soluciones
técnicas destinadas a garantizar el perfecto control del automóvil por
parte del conductor en cualquier situación. Una concentración de
tecnología (hasta ahora reservada a automóviles de los segmentos
superiores) que, gracias al Alfa 147, llega hoy a este segmento del
mercado.
Seguridad preventiva
El Alfa 147 asegura una conducción agradable y cómoda que deja
al conductor en las mejores condiciones para viajar en total seguridad.
Así pues, al proyectar el nuevo modelo se prestó especial atención al
conjunto de soluciones técnicas cuyo principal objetivo es favorecer la
atención del conductor y ofrecer una excelente calidad de vida a bordo.
La posición del conductor es perfecta, y permite que éste no se canse
incluso en largos viajes. Los instrumentos son fáciles de leer y los
mandos son de fácil acceso y manipulación. El habitáculo es silencioso,
la visibilidad es perfecta, y la climatización y la iluminación
interior y exterior son muy eficaces. Además, el nuevo modelo adopta un
sistema de climatización automático "dual", para poder regular la
temperatura del conductor y la del acompañante de manera diferente.
- El Cruise Control
El Alfa 147 monta de serie en la
versión "Distinctive" el Cruise Control, un sistema que ayuda al
conductor a controlar la velocidad del automóvil para alcanzar así dos
objetivos: mejorar el confort y aumentar la seguridad.
Este dispositivo, que maneja directamente la mariposa del
motor, permite mantener automáticamente la velocidad de crucero
seleccionada por el conductor. Basta con girar un anillo situado en la
palanca a la izquierda del volante en posición "ON" y después accionar
otra (acelerador manual) hacia la señal "más" (o "menos"), hasta
alcanzar la velocidad deseada. Cuando se suelta este anillo, el
automóvil sigue viajando a la velocidad memorizada sin que el conductor
pise el pedal del acelerador.
El Cruise Control, disponible tanto para las versiones con
cambio manual como para el Alfa 147 con Selespeed, puede funcionar en
el rango de revoluciones admitidas por el motor, pero únicamente para
velocidades superiores a los 30 km/h. Por tanto, es aconsejable
accionarlo cuando las condiciones de la carretera permitan mantener con
seguridad el valor memorizado.
Al pisar el pedal del acelerador, por ejemplo al adelantar a
otro vehículo, el Cruise Control se desconecta momentáneamente, aunque
el sistema permanece activo. El automóvil acelera como se le pide, pero
en cuanto se suelta el pedal, el sistema devuelve el automóvil a la
velocidad memorizada. Por evidentes razones de seguridad, este
dispositivo se desactiva automáticamente cuando el conductor pisa el
pedal del freno o del embrague. En este caso, es posible volver a la
velocidad preseleccionada mediante el pulsador "RCL" (Recall), situado
en el extremo de la palanca de accionamiento del Cruise Control.
Para desactivar definitivamente el Cruise Control y borrar
las configuraciones anteriores, es necesario girar el anillo en
posición "OFF" y apagar el motor. Un testigo en la pantalla
multifunción indica el estado de funcionamiento o desactivación del
sistema.
Cuando junto al Cruise Control se dispone de la función
antideslizamiento (Anti Slip Regulation), ésta última tiene prioridad
en el control automático de la velocidad: cuando cesa la intervención
del ASR, el sistema vuelve a la velocidad anterior.
- El sensor de lluvia
Para una buena seguridad
preventiva, es importante poder disfrutar siempre de una excelente
visibilidad. Es por este motivo que el Alfa 147 ofrece, a quien lo
desee, el sensor de lluvia, que permite disponer de un parabrisas
siempre limpio a pesar del mal tiempo.
Este sistema, situado en la parte superior del habitáculo,
detrás del espejo retrovisor central, regula automáticamente la
frecuencia de actuación del limpiaparabrisas en función de la
intensidad de la lluvia. Se activa al poner la palanca de la derecha en
la posición "automático".
Su funcionamiento se basa en el principio de la refracción
de los rayos infrarrojos a través del cristal y las gotas de agua. La
parte óptica del sensor (lente) envía la luz infrarroja al cristal.
Éste la refleja y la reenvía al sensor. Como la energía luminosa
enviada al parabrisas es constante, el valor calculado en el momento de
la recepción disminuye en proporción al aumento de la cantidad de agua
y de otras impurezas presentes en el cristal. La parte electrónica del
sensor (microcontrolador), que activa la frecuencia de actuación
adecuada, varía la señal.
Como la superficie del cristal mojado molesta al ojo humano
más de noche que de día, el microcontrolador regula la intervención del
limpiaparabrisas teniendo también en cuenta la luz ambiental. Asimismo,
reconoce las estrías de agua provocadas por los cepillos desgastados,
compensa los efectos debidos al envejecimiento del parabrisas y de la
electrónica. Además, en situaciones especiales, adopta ciclos
específicos de actuación: por ejemplo, cuando caen pequeñas gotas en el
cristal, o si hay impurezas en la superficie (residuos salinos,
suciedad, etc.). Finalmente, controla el calentamiento del sensor para
mantener la lente siempre libre de líquido de condensación y evitar la
formación de hielo.
La sensibilidad del sensor de lluvia se puede modificar
mediante el conmutador de tres posiciones situado en la palanca
derecha. Si se detiene el motor sin apagar el sistema, éste se apaga
automáticamente. Es posible volverlo a encender de dos maneras
distintas: volviendo a colocar la palanca a cero y después de nuevo en
la posición "automático", o modificando la velocidad del
limpiaparabrisas.
Para indicar que el sistema se ha vuelto a activar, éste acciona el limpiaparabrisas una vez, aunque e cristal esté seco.
Después del uso de la bomba del limpiacristales, el sensor de
activa automáticamente, durante el tiempo necesario para eliminar las
gotas que se deslizan por el cristal.
Seguridad activa
En este campo, el Alfa 147 cuenta con los más sofisticados
sistemas electrónicos para controlar el comportamiento dinámico del
automóvil: de la frenada a la tracción. Por tanto, no sólo dispone de
ABS, sino también de EBD, el repartidor de frenada entre ruedas
delanteras y traseras; de ASR, que limita el deslizamiento de las
ruedas en fase de aceleración; del modernísimo VDC, para controlar la
estabilidad dinámica en curvas y del MSR, que regula el par frenante en
ascenso.
- Los frenos
El sistema de frenos del Alfa 147 es de
tipo hidráulico servoasistido y dispone de dos circuitos hidráulicos
independientes cruzados. Especialmente eficaz, garantiza una frenada
inmediata y progresiva, y un espacio de parada reducido: apenas 38
metros a 100 km/h. También es silencioso y precisa de una carga
reducida en el pedal.
Todos los Alfa 147 tiene discos de gran diámetro en las cuatro ruedas.
Los delanteros del 1.6 T. Spark de 105 CV son de 281x15 mm. Las demás
versiones, en cambio, montan discos autoventilados de 284x22 mm. Ambos
son de tipo flotante con recuperación automática del juego, garantizan
una frenada eficaz, resistencia al desgaste, un consumo reducido de las
pastillas y un funcionamiento estable y sin ruidos.
Los frenos traseros son de disco macizo (251x10 mm). Disponen
de pinzas de aluminio de tipo flotante y recuperación automática del
juego, para garantizar una carrera del pedal reducida y constante,
además de una frenada más inmediata.
El servofreno sobredimensionado, de 10 pulgadas y con
varillas internas, cuenta con un ajuste especial que garantiza al
conductor el máximo "feeling" con recorridos cortos de pedal. Éste es
de acero (a diferencia de los del embrague y el acelerador, que son de
material plástico especial) y tiene forma ergonómica, ya que tiene en
cuenta la posición y el espacio entre los pedales, así como los ángulos
del tobillo.
- El sistema ABS
Además de un sistema de frenos con
excelentes prestaciones, el Alfa 147 está equipado con el sistema
antibloqueo ABS BOSCH 5.7, uno de los más avanzados del momento.
Dispone de cuatro sensores activos, cuatro canales, una centralita
hidráulica de doce electroválvulas. El sistema ABS dispone de corrector
electrónico de frenada EBD (Electronic Brake force Distribution).
Los sensores activos elaboran ellos mismos la señal
procedente de las ruedas en lugar de enviarlo a la centralita. De ahí
la posibilidad de una intervención del sistema más rápida y de detectar
valores de velocidad cercanos al cero (los sensores pasivos no
registran velocidades inferiores a 4 km/h). Por no decir que son más
sensibles a las distorsiones causadas por campos electromagnéticos y
calentamiento del firme.
Gracias a la posibilidad de detectar velocidades muy bajas,
los sensores activos también permiten un mejor uso de los sistemas de
navegación por satélite; de esta manera, se obtienen datos más precisos
sobre la carretera por la que circula el automóvil.
Para completar este avanzado sistema ABS, dispone del
repartidor electrónico EBD. Éste reparte la frenada en las cuatro
ruedas, para impedir que se bloqueen y garantizar una respuesta
equilibrada del coche en cualquier condición. Además, el sistema adapta
su funcionamiento a las condiciones de adherencia de las ruedas y a la
eficacia de las pastillas de los frenos; además, reduce la temperatura
de éstos.
Son muchas, pues, las ventajas de este sistema ABS en
términos de seguridad activa: máxima fuerza frenante en cada rueda a
punto de bloquearse en función de la adherencia del terreno, control
absoluto del automóvil incluso con el pedal del freno apretado a fondo,
alta capacidad de adaptarse automáticamente a las diferentes
condiciones de funcionamiento, rapidez de respuesta y peso reducido en
la centralita.
- ASR
Para limitar el deslizamiento de las ruedas
motrices en caso de baja adherencia en el firme, el Alfa 147 dispone de
un dispositivo muy sofisticado para el control automático de la
tracción. Se trata del ASR (Anti Slip Regulation), de serie en las
versiones de 120 CV del 1.6 T. Spark y en el 1.9 JTD.
El ASR funciona en cualquier velocidad y, como ya se ha
comentado, tiene la función de impedir el deslizamiento de las ruedas
motrices regulando el par en función de la adherencia al firme en el
momento del deslizamiento.
Basándose en el número de revoluciones de las ruedas
registrado por los sensores de ABS, calcula el grado de deslizamiento y
restablece la adherencia activando dos sistemas de control distintos:
- cuando una solicitud de potencia excesiva provoca el
deslizamiento de las ruedas motrices (por ejemplo, en caso de
aquaplaning o aceleraciones sobre pistas nevadas o heladas), reduce el
par motor disminuyendo el ángulo de la apertura de la mariposa del
motor y, por tanto, la capacidad de aire;
- En el caso de deslizamiento de una sola rueda motriz (por ejemplo, la
rueda interior en una curva después de la aceleración o de variaciones
dinámicas de la carga), ésta se frena automáticamente, sin que el
conductor pise el pedal del freno. De esta manera, se obtiene un efecto
similar al de un diferencial autoblocante.
Por tanto, el ASR mantiene la estabilidad del automóvil todo
lo posible, y resulta especialmente útil cuando se pierde adherencia,
(basta con pensar en las rampas de los garajes en invierno) y siempre
que el asfalto no garantiza una adherencia homogénea).
Otra ventaja del ASR que no debe pasarse por alto es el
efecto de un menor esfuerzo de órganos mecánicos como el diferencial y
el cambio, obtenido mediante el control del arranque y la tracción a
una velocidad baja.
La activación del sistema ASR se produce automáticamente en
el momento del encendido. Si es necesario, el dispositivo se puede
desconectar mediante un interruptor situado en la consola central.
Cuando el ASR está activo, el testigo del panel de instrumentos
parpadea. El encendido del testigo en el cuadro de instrumentos (con el
indicador "led" en el interruptor apagado) indica posibles anomalías o
irregularidades del sistema.
Es necesario desconectar el sistema ASR cuando se usan las
cadenas de nieve, ya que para transmitir fuerza al terreno, la rueda
debe poder "amontonar" la nieve con pequeños deslizamientos que el ASR
tiende a evitar.
- VDC - MSR
Para garantizar un dominio absoluto del
automóvil en todas las circunstancias, incluso en las situaciones
límite, el Alfa 147 2.0 T. Spark y 2.0 Selespeed montan el modernísimo
VDC (Vehicle Dynamic Control), dispositivo que debutó con el buque
insignia del Biscione: el Alfa 166 3.0 V6 24V.
Se trata de un sistema innovador que interviene en
condiciones extremas, es decir, cuando hay riesgo de perder la
estabilidad del coche, y ayuda al conductor a controlar el automóvil.
El dispositivo de carácter deportivo VDC, propio de un automóvil que se
distingue por su excelente agarre a la carretera, proporciona al
conductor el placer de controlar el vehículo mientras la conducción no
presenta problemas. El VDC solamente interviene justo antes de que la
situación pase a ser crítica.
El VDC siempre está activado.
En cambio, cuando en situaciones de baja adherencia se cambia
bruscamente de marcha, interviene el MSR (Motor Schlepp Regulung), que
devuelve el par al motor para evitar el deslizamiento debido al bloqueo
de las ruedas.
Para obtener este resultado, el VDC comprueba continuamente
la adherencia de los neumáticos al terreno tanto en sentido
longitudinal como lateral y, en caso de derrape, interviene para
recuperar el control de la dirección y la estabilidad. Obtiene,
mediante sensores, la rotación del cuerpo del automóvil alrededor de su
eje vertical (velocidad de derrape), la aceleración lateral del
automóvil y el ángulo del volante impuesto por el conductor (que indica
la dirección seleccionada). Comparando estos datos con los parámetros
nominales elaborados por un ordenador, el dispositivo VDC determina,
mediante un complejo modelo matemático, si el automóvil recorre una
curva dentro de los límites de adherencia o si está a punto de patinar
por la parte delantera o trasera (subviraje o sobreviraje).
Para volver a colocar el automóvil en la trayectoria exacta
(determinada por el ordenador), el VDC genera un movimiento de
deslizamiento contrario al que causa la inestabilidad, frena la rueda
adecuada (interior o exterior) y reduce la potencia del motor mediante
la mariposa. Es precisamente aquí donde recae la peculiaridad de este
dispositivo creado por Alfa Romeo, cuya intervención en los frenos está
ajustada para que no resulte nada brusca y para que no altere la
conducción. La reducción de la potencia del motor es reducida para
asegurar siempre prestaciones deportivas y gran placer de conducción.
Para desarrollar su complicado trabajo, el VDC no sólo está
en constante contacto con los sensores de los frenos, sino también con
la centralita del motor y con los siguientes componentes:
- El "ordenador de a bordo", mediante la línea CAN de alta velocidad,
que intercambia información constantemente con el sistema ABS, la
centralita del motor y la del cambio automático;
- La mariposa electrónica que, a su vez, está en contacto con el sistema ABS;
- El cuadro de instrumentos (testigos de señalización de tipo activo);
- El volante y la columna de la dirección (mediante el sensor de dirección);
- El sensor giroscópico instalado en el piso del habitáculo para registrar el derrape y la aceleración lateral del automóvil.
Finalmente, este sistema también está equipado con mando "ASR
off", el cual garantiza el control del derrape interviniendo en los
frenos y devuelve toda la potencia del motor para una conducción al
límite cada vez más fascinante y agradable.
Seguridad pasiva
Para garantizar al Alfa 147 la máxima seguridad pasiva, los
técnicos de Fiat Auto han tenido que examinar todos los accidentes
posibles: impactos frontales, laterales, vuelcos, colisión con el
vehículo precedente e incendio. Para calcular la mayor o menor
facilidad del coche para sufrir daños después de accidentes a baja
velocidad, se realiza la llamada "prueba de choque para seguros". Este
término se refiere al hecho de que en muchos mercados europeos
(encabezados por Alemania y Gran Bretaña) la prima de seguros varia en
función de la clase a la que el coche sea asignado por parte de las
asociaciones de categoría de los aseguradores. Este criterio se basa en
el coste medio de reparación y en la frecuencia estadística de los
siniestros.
Naturalmente, este hecho es significativo. De hecho, en todos
los mercados y para todos los clientes, un "riesgo de daños bajo"
significa menos costes de reparación, gracias al gran número de
soluciones destinadas a reducir los daños y a hacer más fácil el
montaje y desmontaje de los detalles.
Y, además, los técnicos han tenido en cuenta las distintas
velocidades en las que pueden darse los impactos, los distintos tipos
de obstáculos y la protección de los ocupantes con características
físicas muy diferentes.
Resultado: el nuevo modelo ha superado todas las pruebas efectuadas de acuerdo con los criterios más estrictos.
El mérito se debe a la decisión de equipar al Alfa 147 con los
dispositivos más modernos actualmente disponibles. Entre éstos se
encuentran: barras de protección lateral en las puertas, columna de la
dirección colapsable, seis airbags, cinturones con pretensores y
limitadores de carga y, para el asiento trasero central, tercer
reposacabezas y cinturón con enrollador.
- Los airbags
La función de protección del conductor
y los pasajeros en caso de impacto frontal se confía a los airbags, el
cinturón de seguridad, el pretensor, el limitador de carga y los
asientos antisubmarining.
Todas las versiones del Alfa 147 ofrecen los seis airbags de serie. Dos
frontales: para el conductor (con una capacidad de 42 litros) y para el
acompañante (con una capacidad de 90 litros). Su funcionamiento se
controla mediante una centralita electrónica situada en el túnel que
determina la fuerza del impacto con unos sensores, regulados con una
serie de crash efectuados en el laboratorio.
El tiempo transcurrido entre el impacto y la apertura de los
airbags es inferior a un parpadeo. El gas que se utiliza para rellenar
las bolsas es argón, inerte y no tóxico.
Los airbags son de nylon 6/6, un material permeable que,
después del impacto, permite que el cojín se desinfle en pocas décimas
de segundo y reduce al mínimo las abrasiones de la piel. La bolsa tiene
una estructura innovadora: está doblada de manera especial y dispone de
dos tiras de tejido de aflojamiento progresivo que hacen posible que el
desplegamiento sea más gradual y que no se dirija directamente al
pasajero.
Este sistema dispone de un sistema de diagnosis electrónica
de los componentes. Éstos son probados por un procesador que controla
continuamente un correcto funcionamiento.
Los airbags no se activan casualmente a velocidad baja (es el
caso de un ligero coche trasero o un impacto causado por las maniobras
de aparcamiento), ni por tensiones que no precedan de impactos (como un
bache tomado con velocidad).
El airbag frontal del acompañante se puede desactivar
manualmente, conectando el interruptor del extremo derecho del
salpicadero con la llave de arranque, para poder transportar un niño en
una sillita colocada en sentido contrario al de la marcha (sin embargo,
incluso en este caso, el pretensor continúa activado).
El Alfa 147 dispone de dos airbags laterales destinados a
proteger la pelvis y el tórax de los pasajeros delanteros en caso de
impacto lateral.
Éstos están colocados en el respaldo de los asientos
delanteros. Esta colocación constituye la solución que asegura una
mejor protección para los ocupantes, independientemente de su estatura
y posición, y de la regulación del asiento. Además, gracias a estas
cuestiones geométricas, permite emplear un cojín de 12 litros con un
volumen inferior al que se necesitaría para un airbag colocado en la
puerta, para garantizar la misma protección.
Los sensores que regulan su activación están colocados en
los montantes centrales. En caso de accidente, recogen la señal de una
aceleración lateral y la envían a la misma centralita electrónica de la
cual depende el funcionamiento de los airbags frontales y de los
pretensores de los cinturones de seguridad. De hecho, todos estos
dispositivos se gestionan de manera integrada, con una lógica de
protección progresiva y total de los ocupantes.
Finalmente, el Alfa 147 es el primer automóvil de Fiat Auto
de este segmento que dispone de airbags desplegables tipo cortina, que
descienden a lo largo de las ventanillas para proteger la cabeza de los
pasajeros en caso de impacto lateral.
Se trata de una protección importante, ya que este tipo de
impactos representa casi el 23% de los accidentes en carretera. Es por
este motivo que los técnicos han elegido un dispositivo que, después de
una serie de profundos estudios efectuados entre varios tipos
disponibles. ha demostrado ser el más eficaz.
A diferencia de otras soluciones, los airbags desplegables
tipo cortina del Alfa 147 protegen más (porque siempre adoptan la
posición correcta), tardan menos en inflarse (también por sus
dimensiones más pequeñas), y resultan menos dolorosos para los
pasajeros. De hecho, se abren de arriba a bajo y, con este movimiento,
es imposible que dañen los brazos de los pasajeros.
Además, protegen eficazmente tanto la cabeza de los pasajeros
delanteros como la de los pasajeros traseros, ya que son tan anchos
como todo el acristalamiento.
Las dos bolsas (una para el lado derecho y otra para el
izquierdo) se sitúan a lo largo de los largueros del techo, doblados en
un alojamiento cerrado. En el momento oportuno, el revestimiento se
dobla y permite que los airbags se inflen y desciendan.
- Los asientos, los reposacabezas y los cinturones de seguridad
La estructura de los asientos delanteros del Alfa 147 es
"antisubmarining": es decir, debajo de la base del asiento se
encuentran elementos transversales rígidos que, en caso de impacto,
impiden que los ocupantes se deslicen por debajo del cinturón de
seguridad. Las agendas se desplazan longitudinalmente y tienen una
ligera inclinación de tres grados, para hacer corresponder la elevación
del asiento al avance.
El asiento del conductor ofrece serie la regulación en
altura, con un recorrido de 6 centímetros con respecto al punto H. La
posición se modifica con una práctica palanca "de carraca" que se
acciona fácilmente y con poco esfuerzo.
Esta solución, junto a la regulación vertical y longitudinal
del volante, hace posible que la posición de conducción resulte aún más
cómoda y que cada uno encuentre su postura ideal.
El respaldo se inclina mediante una rueda micrométrica y también monta de serie la regulación en altura y de la zona lumbar.
Los asientos traseros también disponen de la estructura
antisubmarining, que se suma a la mampara de chapa situada detrás del
respaldo para evitar la intrusión de la carga en el habitáculo. La
espuma del acolchado es de densidad diferenciada; de esta manera, se
proporciona el soporte ideal a las diferentes partes del cuerpo, se
obtiene el máximo confort y se asegura una contención lateral y
longitudinal incluso en los recorridos más difíciles.
También son de serie tanto los reposacabezas delanteros, que
son inclinables y regulables en altura, como los traseros. Es posible
disponer, como opcional, del tercer reposacabezas trasero, junto con el
cinturón.
El Alfa 147 dispone de cinturones de seguridad inerciales con
enrollador, pretensor y limitador de carga. En caso de impacto, el
pretensor pirotécnico de accionamiento electrónico tensa en pocos
segundos la correa, garantizando una adherencia perfecta de ésta al
cuerpo.
En los enrolladores delanteros se han incorporado los
limitadores de carga, que ceden de manera controlada, para que el
cinturón no se bloquee demasiado bruscamente en los hombros de quien
está sentado.
- La columna de la dirección
Los impactos frontales,
especialmente los producidos a altas velocidades, pueden provocar la
intrusión del volante en el habitáculo. Para evitar que esto suceda, en
el Alfa 147, la estructura del eje de la columna es telescópica.
La parte inferior, dividida en dos partes, está formada por
un manguito colapsable, que mantiene fija la posición del volante en el
momento del impacto. La superior, en cambio, es corredera (para la
regulación axial) y oscilante (para la regulación vertical).
- Rigidez torsional
La rigidez torsional de la
carrocería es un requisito esencial para la seguridad, así como para el
confort de marcha. El valor que ha registrado el Alfa 147 es excelente:
110.000 kgm/rad para la versión de tres puertas y 95.000 para la
versión de cinco puertas.
Son muchas las soluciones que han hecho posible obtener este
resultado y que han permitido, además, hacer del habitáculo del nuevo
modelo una auténtica célula de supervivencia.
Se trata de los travesaños de deformación controlada, que
absorben la energía de posibles impactos y las puertas con barras de
protección lateral y con refuerzos en el montante central y en el
cinturón, para defenderse mejor en caso de impactos laterales. Y,
además, los tirantes unidos al lateral con elementos de conexión que
también contribuyen a la absorción de energía frontal.
Finalmente, los montantes reforzados de las bisagras
delanteras, que ofrecen elevados valores de resistencia al
aplastamiento. Asimismo, están reforzados el empalme entre la
suspensión y el salpicadero y los montantes del parabrisas, que
contribuyen a hacer más rígido transversalmente el habitáculo; así,
resulta más firme la unión con los laterales a la altura de la cintura.
- El Fire Prevention System
El Fire Prevention
System (FPS) representa la solución más moderna y sofisticada en
términos de seguridad pasiva, para proteger el automóvil contra los
riesgos de un posible incendio.
Entre los principales componentes del FPS, encontramos el
interruptor inercial que, en caso de fuerte colisión, bloquea
instantáneamente la bomba eléctrica en los coches de gasolina y la
electroválvula de alimentación de los diesel. De esta forma, provoca la
caída instantánea de la presión en los conductos del combustible, para
evitar el escape de combustible.
Las versiones de gasolina del Alfa 147 también montan después
del depósito una válvula antiderrame que evita las pérdidas de
combustible en caso de impacto, vuelco o daños causados en los
conductos.
El depósito del combustible, fabricado con material plástico
resistente a las tensiones mecánicas y al fuego, está situado en una
posición protegida, delante del eje trasero.
Finalmente, todos los cables de corriente de la instalación
eléctrica disponen de "maxi-fuse": dispositivos que permiten
interrumpir la alimentación eléctrica cuando se registra una
temperatura demasiado elevada. Los cables de conexión con el motor de
arranque y con el alternador tiene un revestimiento resistente a la
abrasión y están situados en zonas protegidas.
Se ha prestado especial atención a la disposición de todos
los componentes y grupos (del vano del motor, de la instalación
eléctrica, de la alimentación del combustible y de los frenos) que
podrían dañarse en caso de producirse una colisión.
Los revestimientos interiores son ignífugos y satisfacen las estrictas normas norteamericanas sobre la inflamabilidad.
Protección contra el robo
- El inmovilizador Alfa CODE II
El nuevo modelo está
protegido de los intentos de robo gracias a la llave electrónica Alfa
CODE II, que varia el código de acceso en cada encendido.
El Alfa CODE II, que en algunos países permite obtener un
tratamiento más favorable al solicitar el seguro contra robos, impide
el arranque del coche sin su llave original. En realidad, en el
interior de la empuñadura de ésta, se ha introducido un "transponder",
es decir, un transmisor con un código electrónico que, regulado por una
centralita electrónica, autoriza el arranque del coche enviando un
código secreto.
Este código no es fijo, sino que se cambia cada vez que se
pone el coche en marcha. Además, la transmisión se realiza de forma
encriptada, mediante un algoritmo secreto (hay millones de
combinaciones).
La centralita lee el código gracias a una antena coaxial, situada alrededor del conmutador de encendido.
Este sistema garantiza la máxima seguridad. De hecho, ningún
trabajador, ni en la fábrica ni en las instalaciones del proveedor de
las llaves, puede acceder al código secreto y el algoritmo de
decodificación no se encuentra en ninguno de los componentes instalados
en el coche (así pues, es imposible copiarlo).
De todas formas, en caso de producirse una anomalía, está
programado para funcionar con un programa de emergencia que emplea el
pedal del acelerador para transmitir un código específico que aparece
en la CODE Card, que únicamente conoce el propietario.
- La alarma antirrobo
Además del inmovilizador Alfa
CODE II, es posible disponer de la alarma volumétrico antirrobo y de
posición para evitar el robo de los objetos del habitáculo y del
maletero, así como de las ruedas y del mismo automóvil.
Este sistema consta de una centralita de control electrónico
con sirena de alarma situada en el vano del motor. Dispone de sensores
perimetrales, volumétricos y de un nivel electrónico; se activa con un
mando a distancia de radiofrecuencia integrado en la llave de encendido
que acciona el cierre y la apertura a distancia de las puertas.
A diferencia del mando de rayos infrarrojos, este mando no
precisa de una puntería precisa, ya que tiene un radio de acción más
amplio y también actúa a través de cristales con filtro o sucios. Un
"rolling code" (que se actualiza siempre que se usa el sistema)
garantiza la seguridad en caso de robo del mando de las puertas.
Los indicadores "led" situados en el interruptor
correspondiente del embellecedor central avisan al cliente sobre la
activación de la alarma y los posibles defectos de este sistema.
En el ámbito de los sistemas antiefracción se han preparado
otras sencillas pero eficaces soluciones que impiden que el automóvil
se abra desde fuera: como las protecciones de los dispositivos de
apertura de las puertas, del maletero y del capot.
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