Alfa Romeo 147
  Alfa Romeo 147: La seguridad   

Sábado, 22 de Noviembre del 2008 

 

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Alfa Romeo 147 5p 2.0 Distinctive (495)
 

Alfa Romeo 147: La seguridad

Alfa Romeo 147: La seguridad

Al diseñar este nuevo modelo, se ha prestado especial atención a la seguridad.

En primer lugar, la seguridad preventiva, es decir, el conjunto de características del automóvil que favorecen la atención del conductor: confort, silencio de marcha, ergonomía, eficacia de la climatización, disposición de los mandos y facilidad de lectura de los instrumentos.

Después, la seguridad pasiva, con los dispositivos que protegen a los pasajeros en caso de accidente. Un ámbito en el que el Alfa 147 ha obtenido resultados excelentes, confirmados por más de 80 crash-tests, además de cien controles efectuados con el uso del simulador de impacto en HYGE (High Impulse Generator) y cincuenta tests específicos en componentes y sistemas.

Sin embargo, es en el campo de la seguridad activa que el Alfa 147 se convierte en el nuevo punto de referencia para los coches compactos, ya que dispone de los dispositivos de control de la tracción y la frenada más sofisticados. Es decir, una serie de soluciones técnicas destinadas a garantizar el perfecto control del automóvil por parte del conductor en cualquier situación. Una concentración de tecnología (hasta ahora reservada a automóviles de los segmentos superiores) que, gracias al Alfa 147, llega hoy a este segmento del mercado.


Seguridad preventiva

El Alfa 147 asegura una conducción agradable y cómoda que deja al conductor en las mejores condiciones para viajar en total seguridad. Así pues, al proyectar el nuevo modelo se prestó especial atención al conjunto de soluciones técnicas cuyo principal objetivo es favorecer la atención del conductor y ofrecer una excelente calidad de vida a bordo. La posición del conductor es perfecta, y permite que éste no se canse incluso en largos viajes. Los instrumentos son fáciles de leer y los mandos son de fácil acceso y manipulación. El habitáculo es silencioso, la visibilidad es perfecta, y la climatización y la iluminación interior y exterior son muy eficaces. Además, el nuevo modelo adopta un sistema de climatización automático "dual", para poder regular la temperatura del conductor y la del acompañante de manera diferente.

- El Cruise Control

El Alfa 147 monta de serie en la versión "Distinctive" el Cruise Control, un sistema que ayuda al conductor a controlar la velocidad del automóvil para alcanzar así dos objetivos: mejorar el confort y aumentar la seguridad.

Este dispositivo, que maneja directamente la mariposa del motor, permite mantener automáticamente la velocidad de crucero seleccionada por el conductor. Basta con girar un anillo situado en la palanca a la izquierda del volante en posición "ON" y después accionar otra (acelerador manual) hacia la señal "más" (o "menos"), hasta alcanzar la velocidad deseada. Cuando se suelta este anillo, el automóvil sigue viajando a la velocidad memorizada sin que el conductor pise el pedal del acelerador.

El Cruise Control, disponible tanto para las versiones con cambio manual como para el Alfa 147 con Selespeed, puede funcionar en el rango de revoluciones admitidas por el motor, pero únicamente para velocidades superiores a los 30 km/h. Por tanto, es aconsejable accionarlo cuando las condiciones de la carretera permitan mantener con seguridad el valor memorizado.

Al pisar el pedal del acelerador, por ejemplo al adelantar a otro vehículo, el Cruise Control se desconecta momentáneamente, aunque el sistema permanece activo. El automóvil acelera como se le pide, pero en cuanto se suelta el pedal, el sistema devuelve el automóvil a la velocidad memorizada. Por evidentes razones de seguridad, este dispositivo se desactiva automáticamente cuando el conductor pisa el pedal del freno o del embrague. En este caso, es posible volver a la velocidad preseleccionada mediante el pulsador "RCL" (Recall), situado en el extremo de la palanca de accionamiento del Cruise Control.

Para desactivar definitivamente el Cruise Control y borrar las configuraciones anteriores, es necesario girar el anillo en posición "OFF" y apagar el motor. Un testigo en la pantalla multifunción indica el estado de funcionamiento o desactivación del sistema.

Cuando junto al Cruise Control se dispone de la función antideslizamiento (Anti Slip Regulation), ésta última tiene prioridad en el control automático de la velocidad: cuando cesa la intervención del ASR, el sistema vuelve a la velocidad anterior.

- El sensor de lluvia

Para una buena seguridad preventiva, es importante poder disfrutar siempre de una excelente visibilidad. Es por este motivo que el Alfa 147 ofrece, a quien lo desee, el sensor de lluvia, que permite disponer de un parabrisas siempre limpio a pesar del mal tiempo.

Este sistema, situado en la parte superior del habitáculo, detrás del espejo retrovisor central, regula automáticamente la frecuencia de actuación del limpiaparabrisas en función de la intensidad de la lluvia. Se activa al poner la palanca de la derecha en la posición "automático".

Su funcionamiento se basa en el principio de la refracción de los rayos infrarrojos a través del cristal y las gotas de agua. La parte óptica del sensor (lente) envía la luz infrarroja al cristal. Éste la refleja y la reenvía al sensor. Como la energía luminosa enviada al parabrisas es constante, el valor calculado en el momento de la recepción disminuye en proporción al aumento de la cantidad de agua y de otras impurezas presentes en el cristal. La parte electrónica del sensor (microcontrolador), que activa la frecuencia de actuación adecuada, varía la señal.

Como la superficie del cristal mojado molesta al ojo humano más de noche que de día, el microcontrolador regula la intervención del limpiaparabrisas teniendo también en cuenta la luz ambiental. Asimismo, reconoce las estrías de agua provocadas por los cepillos desgastados, compensa los efectos debidos al envejecimiento del parabrisas y de la electrónica. Además, en situaciones especiales, adopta ciclos específicos de actuación: por ejemplo, cuando caen pequeñas gotas en el cristal, o si hay impurezas en la superficie (residuos salinos, suciedad, etc.). Finalmente, controla el calentamiento del sensor para mantener la lente siempre libre de líquido de condensación y evitar la formación de hielo.

La sensibilidad del sensor de lluvia se puede modificar mediante el conmutador de tres posiciones situado en la palanca derecha. Si se detiene el motor sin apagar el sistema, éste se apaga automáticamente. Es posible volverlo a encender de dos maneras distintas: volviendo a colocar la palanca a cero y después de nuevo en la posición "automático", o modificando la velocidad del limpiaparabrisas.

Para indicar que el sistema se ha vuelto a activar, éste acciona el limpiaparabrisas una vez, aunque e cristal esté seco.

Después del uso de la bomba del limpiacristales, el sensor de activa automáticamente, durante el tiempo necesario para eliminar las gotas que se deslizan por el cristal.


Seguridad activa

En este campo, el Alfa 147 cuenta con los más sofisticados sistemas electrónicos para controlar el comportamiento dinámico del automóvil: de la frenada a la tracción. Por tanto, no sólo dispone de ABS, sino también de EBD, el repartidor de frenada entre ruedas delanteras y traseras; de ASR, que limita el deslizamiento de las ruedas en fase de aceleración; del modernísimo VDC, para controlar la estabilidad dinámica en curvas y del MSR, que regula el par frenante en ascenso.

- Los frenos

El sistema de frenos del Alfa 147 es de tipo hidráulico servoasistido y dispone de dos circuitos hidráulicos independientes cruzados. Especialmente eficaz, garantiza una frenada inmediata y progresiva, y un espacio de parada reducido: apenas 38 metros a 100 km/h. También es silencioso y precisa de una carga reducida en el pedal.

Todos los Alfa 147 tiene discos de gran diámetro en las cuatro ruedas. Los delanteros del 1.6 T. Spark de 105 CV son de 281x15 mm. Las demás versiones, en cambio, montan discos autoventilados de 284x22 mm. Ambos son de tipo flotante con recuperación automática del juego, garantizan una frenada eficaz, resistencia al desgaste, un consumo reducido de las pastillas y un funcionamiento estable y sin ruidos.

Los frenos traseros son de disco macizo (251x10 mm). Disponen de pinzas de aluminio de tipo flotante y recuperación automática del juego, para garantizar una carrera del pedal reducida y constante, además de una frenada más inmediata.

El servofreno sobredimensionado, de 10 pulgadas y con varillas internas, cuenta con un ajuste especial que garantiza al conductor el máximo "feeling" con recorridos cortos de pedal. Éste es de acero (a diferencia de los del embrague y el acelerador, que son de material plástico especial) y tiene forma ergonómica, ya que tiene en cuenta la posición y el espacio entre los pedales, así como los ángulos del tobillo.

- El sistema ABS

Además de un sistema de frenos con excelentes prestaciones, el Alfa 147 está equipado con el sistema antibloqueo ABS BOSCH 5.7, uno de los más avanzados del momento. Dispone de cuatro sensores activos, cuatro canales, una centralita hidráulica de doce electroválvulas. El sistema ABS dispone de corrector electrónico de frenada EBD (Electronic Brake force Distribution).

Los sensores activos elaboran ellos mismos la señal procedente de las ruedas en lugar de enviarlo a la centralita. De ahí la posibilidad de una intervención del sistema más rápida y de detectar valores de velocidad cercanos al cero (los sensores pasivos no registran velocidades inferiores a 4 km/h). Por no decir que son más sensibles a las distorsiones causadas por campos electromagnéticos y calentamiento del firme.

Gracias a la posibilidad de detectar velocidades muy bajas, los sensores activos también permiten un mejor uso de los sistemas de navegación por satélite; de esta manera, se obtienen datos más precisos sobre la carretera por la que circula el automóvil.

Para completar este avanzado sistema ABS, dispone del repartidor electrónico EBD. Éste reparte la frenada en las cuatro ruedas, para impedir que se bloqueen y garantizar una respuesta equilibrada del coche en cualquier condición. Además, el sistema adapta su funcionamiento a las condiciones de adherencia de las ruedas y a la eficacia de las pastillas de los frenos; además, reduce la temperatura de éstos.

Son muchas, pues, las ventajas de este sistema ABS en términos de seguridad activa: máxima fuerza frenante en cada rueda a punto de bloquearse en función de la adherencia del terreno, control absoluto del automóvil incluso con el pedal del freno apretado a fondo, alta capacidad de adaptarse automáticamente a las diferentes condiciones de funcionamiento, rapidez de respuesta y peso reducido en la centralita.

- ASR

Para limitar el deslizamiento de las ruedas motrices en caso de baja adherencia en el firme, el Alfa 147 dispone de un dispositivo muy sofisticado para el control automático de la tracción. Se trata del ASR (Anti Slip Regulation), de serie en las versiones de 120 CV del 1.6 T. Spark y en el 1.9 JTD.

El ASR funciona en cualquier velocidad y, como ya se ha comentado, tiene la función de impedir el deslizamiento de las ruedas motrices regulando el par en función de la adherencia al firme en el momento del deslizamiento.

Basándose en el número de revoluciones de las ruedas registrado por los sensores de ABS, calcula el grado de deslizamiento y restablece la adherencia activando dos sistemas de control distintos:

- cuando una solicitud de potencia excesiva provoca el deslizamiento de las ruedas motrices (por ejemplo, en caso de aquaplaning o aceleraciones sobre pistas nevadas o heladas), reduce el par motor disminuyendo el ángulo de la apertura de la mariposa del motor y, por tanto, la capacidad de aire;

- En el caso de deslizamiento de una sola rueda motriz (por ejemplo, la rueda interior en una curva después de la aceleración o de variaciones dinámicas de la carga), ésta se frena automáticamente, sin que el conductor pise el pedal del freno. De esta manera, se obtiene un efecto similar al de un diferencial autoblocante.

Por tanto, el ASR mantiene la estabilidad del automóvil todo lo posible, y resulta especialmente útil cuando se pierde adherencia, (basta con pensar en las rampas de los garajes en invierno) y siempre que el asfalto no garantiza una adherencia homogénea).

Otra ventaja del ASR que no debe pasarse por alto es el efecto de un menor esfuerzo de órganos mecánicos como el diferencial y el cambio, obtenido mediante el control del arranque y la tracción a una velocidad baja.

La activación del sistema ASR se produce automáticamente en el momento del encendido. Si es necesario, el dispositivo se puede desconectar mediante un interruptor situado en la consola central. Cuando el ASR está activo, el testigo del panel de instrumentos parpadea. El encendido del testigo en el cuadro de instrumentos (con el indicador "led" en el interruptor apagado) indica posibles anomalías o irregularidades del sistema.

Es necesario desconectar el sistema ASR cuando se usan las cadenas de nieve, ya que para transmitir fuerza al terreno, la rueda debe poder "amontonar" la nieve con pequeños deslizamientos que el ASR tiende a evitar.

- VDC - MSR

Para garantizar un dominio absoluto del automóvil en todas las circunstancias, incluso en las situaciones límite, el Alfa 147 2.0 T. Spark y 2.0 Selespeed montan el modernísimo VDC (Vehicle Dynamic Control), dispositivo que debutó con el buque insignia del Biscione: el Alfa 166 3.0 V6 24V.

Se trata de un sistema innovador que interviene en condiciones extremas, es decir, cuando hay riesgo de perder la estabilidad del coche, y ayuda al conductor a controlar el automóvil. El dispositivo de carácter deportivo VDC, propio de un automóvil que se distingue por su excelente agarre a la carretera, proporciona al conductor el placer de controlar el vehículo mientras la conducción no presenta problemas. El VDC solamente interviene justo antes de que la situación pase a ser crítica.


El VDC siempre está activado.

En cambio, cuando en situaciones de baja adherencia se cambia bruscamente de marcha, interviene el MSR (Motor Schlepp Regulung), que devuelve el par al motor para evitar el deslizamiento debido al bloqueo de las ruedas.

Para obtener este resultado, el VDC comprueba continuamente la adherencia de los neumáticos al terreno tanto en sentido longitudinal como lateral y, en caso de derrape, interviene para recuperar el control de la dirección y la estabilidad. Obtiene, mediante sensores, la rotación del cuerpo del automóvil alrededor de su eje vertical (velocidad de derrape), la aceleración lateral del automóvil y el ángulo del volante impuesto por el conductor (que indica la dirección seleccionada). Comparando estos datos con los parámetros nominales elaborados por un ordenador, el dispositivo VDC determina, mediante un complejo modelo matemático, si el automóvil recorre una curva dentro de los límites de adherencia o si está a punto de patinar por la parte delantera o trasera (subviraje o sobreviraje).

Para volver a colocar el automóvil en la trayectoria exacta (determinada por el ordenador), el VDC genera un movimiento de deslizamiento contrario al que causa la inestabilidad, frena la rueda adecuada (interior o exterior) y reduce la potencia del motor mediante la mariposa. Es precisamente aquí donde recae la peculiaridad de este dispositivo creado por Alfa Romeo, cuya intervención en los frenos está ajustada para que no resulte nada brusca y para que no altere la conducción. La reducción de la potencia del motor es reducida para asegurar siempre prestaciones deportivas y gran placer de conducción.

Para desarrollar su complicado trabajo, el VDC no sólo está en constante contacto con los sensores de los frenos, sino también con la centralita del motor y con los siguientes componentes:

- El "ordenador de a bordo", mediante la línea CAN de alta velocidad, que intercambia información constantemente con el sistema ABS, la centralita del motor y la del cambio automático;

- La mariposa electrónica que, a su vez, está en contacto con el sistema ABS;

- El cuadro de instrumentos (testigos de señalización de tipo activo);

- El volante y la columna de la dirección (mediante el sensor de dirección);

- El sensor giroscópico instalado en el piso del habitáculo para registrar el derrape y la aceleración lateral del automóvil.

Finalmente, este sistema también está equipado con mando "ASR off", el cual garantiza el control del derrape interviniendo en los frenos y devuelve toda la potencia del motor para una conducción al límite cada vez más fascinante y agradable.


Seguridad pasiva

Para garantizar al Alfa 147 la máxima seguridad pasiva, los técnicos de Fiat Auto han tenido que examinar todos los accidentes posibles: impactos frontales, laterales, vuelcos, colisión con el vehículo precedente e incendio. Para calcular la mayor o menor facilidad del coche para sufrir daños después de accidentes a baja velocidad, se realiza la llamada "prueba de choque para seguros". Este término se refiere al hecho de que en muchos mercados europeos (encabezados por Alemania y Gran Bretaña) la prima de seguros varia en función de la clase a la que el coche sea asignado por parte de las asociaciones de categoría de los aseguradores. Este criterio se basa en el coste medio de reparación y en la frecuencia estadística de los siniestros.

Naturalmente, este hecho es significativo. De hecho, en todos los mercados y para todos los clientes, un "riesgo de daños bajo" significa menos costes de reparación, gracias al gran número de soluciones destinadas a reducir los daños y a hacer más fácil el montaje y desmontaje de los detalles.

Y, además, los técnicos han tenido en cuenta las distintas velocidades en las que pueden darse los impactos, los distintos tipos de obstáculos y la protección de los ocupantes con características físicas muy diferentes.

Resultado: el nuevo modelo ha superado todas las pruebas efectuadas de acuerdo con los criterios más estrictos.

El mérito se debe a la decisión de equipar al Alfa 147 con los dispositivos más modernos actualmente disponibles. Entre éstos se encuentran: barras de protección lateral en las puertas, columna de la dirección colapsable, seis airbags, cinturones con pretensores y limitadores de carga y, para el asiento trasero central, tercer reposacabezas y cinturón con enrollador.

- Los airbags

La función de protección del conductor y los pasajeros en caso de impacto frontal se confía a los airbags, el cinturón de seguridad, el pretensor, el limitador de carga y los asientos antisubmarining.

Todas las versiones del Alfa 147 ofrecen los seis airbags de serie. Dos frontales: para el conductor (con una capacidad de 42 litros) y para el acompañante (con una capacidad de 90 litros). Su funcionamiento se controla mediante una centralita electrónica situada en el túnel que determina la fuerza del impacto con unos sensores, regulados con una serie de crash efectuados en el laboratorio.

El tiempo transcurrido entre el impacto y la apertura de los airbags es inferior a un parpadeo. El gas que se utiliza para rellenar las bolsas es argón, inerte y no tóxico.

Los airbags son de nylon 6/6, un material permeable que, después del impacto, permite que el cojín se desinfle en pocas décimas de segundo y reduce al mínimo las abrasiones de la piel. La bolsa tiene una estructura innovadora: está doblada de manera especial y dispone de dos tiras de tejido de aflojamiento progresivo que hacen posible que el desplegamiento sea más gradual y que no se dirija directamente al pasajero.

Este sistema dispone de un sistema de diagnosis electrónica de los componentes. Éstos son probados por un procesador que controla continuamente un correcto funcionamiento.

Los airbags no se activan casualmente a velocidad baja (es el caso de un ligero coche trasero o un impacto causado por las maniobras de aparcamiento), ni por tensiones que no precedan de impactos (como un bache tomado con velocidad).

El airbag frontal del acompañante se puede desactivar manualmente, conectando el interruptor del extremo derecho del salpicadero con la llave de arranque, para poder transportar un niño en una sillita colocada en sentido contrario al de la marcha (sin embargo, incluso en este caso, el pretensor continúa activado).

El Alfa 147 dispone de dos airbags laterales destinados a proteger la pelvis y el tórax de los pasajeros delanteros en caso de impacto lateral.

Éstos están colocados en el respaldo de los asientos delanteros. Esta colocación constituye la solución que asegura una mejor protección para los ocupantes, independientemente de su estatura y posición, y de la regulación del asiento. Además, gracias a estas cuestiones geométricas, permite emplear un cojín de 12 litros con un volumen inferior al que se necesitaría para un airbag colocado en la puerta, para garantizar la misma protección.

Los sensores que regulan su activación están colocados en los montantes centrales. En caso de accidente, recogen la señal de una aceleración lateral y la envían a la misma centralita electrónica de la cual depende el funcionamiento de los airbags frontales y de los pretensores de los cinturones de seguridad. De hecho, todos estos dispositivos se gestionan de manera integrada, con una lógica de protección progresiva y total de los ocupantes.

Finalmente, el Alfa 147 es el primer automóvil de Fiat Auto de este segmento que dispone de airbags desplegables tipo cortina, que descienden a lo largo de las ventanillas para proteger la cabeza de los pasajeros en caso de impacto lateral.

Se trata de una protección importante, ya que este tipo de impactos representa casi el 23% de los accidentes en carretera. Es por este motivo que los técnicos han elegido un dispositivo que, después de una serie de profundos estudios efectuados entre varios tipos disponibles. ha demostrado ser el más eficaz.

A diferencia de otras soluciones, los airbags desplegables tipo cortina del Alfa 147 protegen más (porque siempre adoptan la posición correcta), tardan menos en inflarse (también por sus dimensiones más pequeñas), y resultan menos dolorosos para los pasajeros. De hecho, se abren de arriba a bajo y, con este movimiento, es imposible que dañen los brazos de los pasajeros.

Además, protegen eficazmente tanto la cabeza de los pasajeros delanteros como la de los pasajeros traseros, ya que son tan anchos como todo el acristalamiento.

Las dos bolsas (una para el lado derecho y otra para el izquierdo) se sitúan a lo largo de los largueros del techo, doblados en un alojamiento cerrado. En el momento oportuno, el revestimiento se dobla y permite que los airbags se inflen y desciendan.


- Los asientos, los reposacabezas y los cinturones de seguridad

La estructura de los asientos delanteros del Alfa 147 es "antisubmarining": es decir, debajo de la base del asiento se encuentran elementos transversales rígidos que, en caso de impacto, impiden que los ocupantes se deslicen por debajo del cinturón de seguridad. Las agendas se desplazan longitudinalmente y tienen una ligera inclinación de tres grados, para hacer corresponder la elevación del asiento al avance.

El asiento del conductor ofrece serie la regulación en altura, con un recorrido de 6 centímetros con respecto al punto H. La posición se modifica con una práctica palanca "de carraca" que se acciona fácilmente y con poco esfuerzo.

Esta solución, junto a la regulación vertical y longitudinal del volante, hace posible que la posición de conducción resulte aún más cómoda y que cada uno encuentre su postura ideal.

El respaldo se inclina mediante una rueda micrométrica y también monta de serie la regulación en altura y de la zona lumbar.

Los asientos traseros también disponen de la estructura antisubmarining, que se suma a la mampara de chapa situada detrás del respaldo para evitar la intrusión de la carga en el habitáculo. La espuma del acolchado es de densidad diferenciada; de esta manera, se proporciona el soporte ideal a las diferentes partes del cuerpo, se obtiene el máximo confort y se asegura una contención lateral y longitudinal incluso en los recorridos más difíciles.

También son de serie tanto los reposacabezas delanteros, que son inclinables y regulables en altura, como los traseros. Es posible disponer, como opcional, del tercer reposacabezas trasero, junto con el cinturón.

El Alfa 147 dispone de cinturones de seguridad inerciales con enrollador, pretensor y limitador de carga. En caso de impacto, el pretensor pirotécnico de accionamiento electrónico tensa en pocos segundos la correa, garantizando una adherencia perfecta de ésta al cuerpo.

En los enrolladores delanteros se han incorporado los limitadores de carga, que ceden de manera controlada, para que el cinturón no se bloquee demasiado bruscamente en los hombros de quien está sentado.

- La columna de la dirección

Los impactos frontales, especialmente los producidos a altas velocidades, pueden provocar la intrusión del volante en el habitáculo. Para evitar que esto suceda, en el Alfa 147, la estructura del eje de la columna es telescópica.

La parte inferior, dividida en dos partes, está formada por un manguito colapsable, que mantiene fija la posición del volante en el momento del impacto. La superior, en cambio, es corredera (para la regulación axial) y oscilante (para la regulación vertical).

- Rigidez torsional

La rigidez torsional de la carrocería es un requisito esencial para la seguridad, así como para el confort de marcha. El valor que ha registrado el Alfa 147 es excelente: 110.000 kgm/rad para la versión de tres puertas y 95.000 para la versión de cinco puertas.

Son muchas las soluciones que han hecho posible obtener este resultado y que han permitido, además, hacer del habitáculo del nuevo modelo una auténtica célula de supervivencia.

Se trata de los travesaños de deformación controlada, que absorben la energía de posibles impactos y las puertas con barras de protección lateral y con refuerzos en el montante central y en el cinturón, para defenderse mejor en caso de impactos laterales. Y, además, los tirantes unidos al lateral con elementos de conexión que también contribuyen a la absorción de energía frontal.

Finalmente, los montantes reforzados de las bisagras delanteras, que ofrecen elevados valores de resistencia al aplastamiento. Asimismo, están reforzados el empalme entre la suspensión y el salpicadero y los montantes del parabrisas, que contribuyen a hacer más rígido transversalmente el habitáculo; así, resulta más firme la unión con los laterales a la altura de la cintura.

- El Fire Prevention System

El Fire Prevention System (FPS) representa la solución más moderna y sofisticada en términos de seguridad pasiva, para proteger el automóvil contra los riesgos de un posible incendio.

Entre los principales componentes del FPS, encontramos el interruptor inercial que, en caso de fuerte colisión, bloquea instantáneamente la bomba eléctrica en los coches de gasolina y la electroválvula de alimentación de los diesel. De esta forma, provoca la caída instantánea de la presión en los conductos del combustible, para evitar el escape de combustible.

Las versiones de gasolina del Alfa 147 también montan después del depósito una válvula antiderrame que evita las pérdidas de combustible en caso de impacto, vuelco o daños causados en los conductos.

El depósito del combustible, fabricado con material plástico resistente a las tensiones mecánicas y al fuego, está situado en una posición protegida, delante del eje trasero.

Finalmente, todos los cables de corriente de la instalación eléctrica disponen de "maxi-fuse": dispositivos que permiten interrumpir la alimentación eléctrica cuando se registra una temperatura demasiado elevada. Los cables de conexión con el motor de arranque y con el alternador tiene un revestimiento resistente a la abrasión y están situados en zonas protegidas.

Se ha prestado especial atención a la disposición de todos los componentes y grupos (del vano del motor, de la instalación eléctrica, de la alimentación del combustible y de los frenos) que podrían dañarse en caso de producirse una colisión.

Los revestimientos interiores son ignífugos y satisfacen las estrictas normas norteamericanas sobre la inflamabilidad.


Protección contra el robo

- El inmovilizador Alfa CODE II

El nuevo modelo está protegido de los intentos de robo gracias a la llave electrónica Alfa CODE II, que varia el código de acceso en cada encendido.

El Alfa CODE II, que en algunos países permite obtener un tratamiento más favorable al solicitar el seguro contra robos, impide el arranque del coche sin su llave original. En realidad, en el interior de la empuñadura de ésta, se ha introducido un "transponder", es decir, un transmisor con un código electrónico que, regulado por una centralita electrónica, autoriza el arranque del coche enviando un código secreto.

Este código no es fijo, sino que se cambia cada vez que se pone el coche en marcha. Además, la transmisión se realiza de forma encriptada, mediante un algoritmo secreto (hay millones de combinaciones).

La centralita lee el código gracias a una antena coaxial, situada alrededor del conmutador de encendido.

Este sistema garantiza la máxima seguridad. De hecho, ningún trabajador, ni en la fábrica ni en las instalaciones del proveedor de las llaves, puede acceder al código secreto y el algoritmo de decodificación no se encuentra en ninguno de los componentes instalados en el coche (así pues, es imposible copiarlo).

De todas formas, en caso de producirse una anomalía, está programado para funcionar con un programa de emergencia que emplea el pedal del acelerador para transmitir un código específico que aparece en la CODE Card, que únicamente conoce el propietario.

- La alarma antirrobo

Además del inmovilizador Alfa CODE II, es posible disponer de la alarma volumétrico antirrobo y de posición para evitar el robo de los objetos del habitáculo y del maletero, así como de las ruedas y del mismo automóvil.

Este sistema consta de una centralita de control electrónico con sirena de alarma situada en el vano del motor. Dispone de sensores perimetrales, volumétricos y de un nivel electrónico; se activa con un mando a distancia de radiofrecuencia integrado en la llave de encendido que acciona el cierre y la apertura a distancia de las puertas.

A diferencia del mando de rayos infrarrojos, este mando no precisa de una puntería precisa, ya que tiene un radio de acción más amplio y también actúa a través de cristales con filtro o sucios. Un "rolling code" (que se actualiza siempre que se usa el sistema) garantiza la seguridad en caso de robo del mando de las puertas.

Los indicadores "led" situados en el interruptor correspondiente del embellecedor central avisan al cliente sobre la activación de la alarma y los posibles defectos de este sistema.

En el ámbito de los sistemas antiefracción se han preparado otras sencillas pero eficaces soluciones que impiden que el automóvil se abra desde fuera: como las protecciones de los dispositivos de apertura de las puertas, del maletero y del capot.

 
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