Innovación, seguridad, tecnología de vanguardia, materiales y acabados
impecables. Éstas son las principales características del Alfa 147. Una
presentación que se completa con otra peculiaridad: la calidad,
indispensable para una automóvil tan sofisticado.
Al diseñar este nuevo modelo se ha recurrido a las más
modernas metodologías y técnicas de prevención de defectos (FMEA:
Failure Mode and Effect Analysis). Asimismo, se ha analizado y
certificado la validez del proceso de producción y de los controles
efectuados en los 37 grupos y componentes fundamentales del automóvil
(Process Capability Control).
Antes de producir el primer vehículo de venta al público, los Alfa 147
de verificación de proceso y preserie ya habían recorrido más de cuatro
millones de kilómetros para poner a prueba su máxima fiabilidad con los
121 automóviles del "Reliability Growth Testing".
Finalmente, cada día se efectúan otros controles en todos los
modelos. La calidad de los componentes utilizados en la producción
queda garantizada por el proveedor, mientras que la calidad de todas
las operaciones de montaje, por el operador o por la máquina que la ha
efectuado.
Además de la evaluación de las operaciones individuales, al
final de cada unidad operativa (moldeo, chapado, pintado y montaje), se
certifica la calidad del producto acabado. Finalmente, los técnicos
encargados de probar los coches comprueban en pista la fiabilidad
dinámica de cada Alfa 147.