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Alfa Romeo 147: El cambio
Las cajas de cambio del Alfa 147, silenciosas y precisas en el
funcionamiento, resistentes y fiables a lo largo del tiempo, permiten
inserciones rápidas y aprovechan plenamente las generosas prestaciones
de los motores.
Este resultado se debe a la cuidadosa elección de los
materiales, a la precisión de ensamblado y ejecución, así como a un
meticuloso trabajo de prueba efectuado tanto en el banco como en el
automóvil.
Para garantizar que el producto se corresponde con el diseño,
se ha prestado especial atención al montaje de los componentes. En
fábrica se efectúan las pruebas preliminares y, a continuación, los
tests finales para calcular, con la ayuda de instrumentos electrónicos,
la carga de funcionamiento en vacío, el rendimiento, la elasticidad, el
juego, etc.
Finalmente, el Alfa 147 es el primer automóvil de su segmento
que dispone de cambio secuencial con mandos incorporados en el volante:
el Selespeed, montado en la versión 2.0 T. Spark.
Los cambios mecánicos
Todos los Alfa 147 disponen de cajas de cambio de 5 marchas. La
de la versión 1.9 JTD tiene unas dimensiones reducidas (tanto en
sentido transversal como axial) y utiliza un nuevo mando exterior de
doble cable. Éste se ha fabricado con materiales tecnológicamente
avanzados (tecnopolímeros de elevadas prestaciones) que se han
utilizado en base a las diferentes características de resistencia, peso
y poder autolubricante.
Este dispositivo, además de garantizar gran silencio y
facilidad de manejo, elimina toda vibración o sacudida de la palanca
del cambio. Además, dispone de un limitador de carrera, un mecanismo
que impide la introducción involuntaria de la marcha atrás y aumenta la
precisión de inserción de la quinta marcha.
La configuración es transversal, con dos ejes en cascada y
diferencial. Un sistema que requiere un esfuerzo de inserción de las
marchas muy reducido gracias al sincronizador "de anillo libre" de tipo
Borg-Warner, adoptado para todas las marchas. El sincronizador es de
triple cono para la primera y la segunda y de doble cono para la
tercera, es decir, las marchas más usadas en el tráfico urbano.
Los engranajes tienen dentados de alto recubrimiento, así
como pares de quinta velocidad y reducción final trabajados con un
acabado posterior al tratamiento térmico. Se trata de soluciones que
hacen que el funcionamiento del componente resulte más silencioso y
reducen al mínimo las irregularidades de transmisión del movimiento.
Las cajas del tren de engranajes, ligeras y muy eficaces para
absorber los ruidos, se han puesto a punto con el método de cálculo
estructural de elementos finitos (Finite Element Method).
Los engranajes del cambio se lubrican mediante flujos de
aceite canalizados. Son muchas las ventajas de este sistema: mejor
rendimiento de la transmisión del par, mayor eficacia contra el
desgaste y facilidad de manejo a bajas temperaturas gracias al uso de
aceite poco sensible a las oscilaciones térmicas.
Otras novedades hacen referencia al mando del embrague
hidráulico, para el que se han utilizado casquillos de deslizamiento de
material antifricción (soporte del eje de accionamiento del manguito de
desembragado), y la bomba del embrague, que dispone de cuerpo de
plástico, cilindro de acero y pistón de material plástico.
Los ejes primario y secundario tienen como soporte cojinetes
cónicos Timken de elevada precisión. En el cojinete trasero del eje
primario está situado el compensador térmico, mecanismo innovador que
tiene la función de equilibrar las diferentes dilataciones térmicas
axiales de la caja de los trenes de engranaje y del mismo eje.
Para el conductor, las ventajas son, una vez más, silencio y precisión de funcionamiento a cualquier temperatura.
A estas características también contribuye el sistema interior
de accionamiento de las marchas de cuatro planos de selección (la
marcha atrás está en el cuarto), con posicionador de las relaciones
situado en el centro y equipado con cojinetes.
Ya no es necesario pisar fuerte el pedal del embrague porque
el accionamiento del dispositivo es hidráulico, con casquillos de
soporte del eje en material antifricción de elevado rendimiento.
Además, se ha adoptado para todas las versiones el mando hidráulico coaxial (CSC) de desacoplamiento del embrague.
Muchas son las ventajas del CSC respecto a un mando hidráulico
tradicional, donde el actuador está situado en el soporte del cambio y
acciona una horquilla que, a su vez, actúa en el cojinete de empuje.
Este nuevo dispositivo, además de aumentar la funcionalidad y la
fiabilidad del cambio, asegura un mayor confort de conducción y reduce
los ruidos y las vibraciones procedentes del propulsor.
Finalmente, la refinada puesta a punto de los componentes y
el uso de materiales innovadores (como el plástico o el aluminio) ha
permitido una reducción del peso de más de 2 kg y ha aumentado la
velocidad de retorno del pedal del embrague.
El Selespeed
Después de triunfar en el Alfa 156 y en el Sportwagon, también
se ha propuesto el Selespeed para el Alfa 147 2.0 T. Spark, ofreciendo
a los clientes de este modelo la posibilidad de descubrir una nueva
manera de conducir: fácil, deportiva, cómoda y segura en todas las
situaciones.
Fácil, porque la nueva transmisión de 5 relaciones con
inserción de las marchas y accionamiento del embrague robotizados se
puede accionar tanto tirando de dos levas, situadas bajo el volante,
como con el mando secuencial tipo "joystick", situado en el túnel entre
los asientos.
Deportivo, porque permite cambios de marcha rápidos y
precisos, favoreciendo a las prestaciones. De hecho, permite adoptar la
misma técnica de conducción que los actuales coches de Fórmula 1.
Cómodo, porque cansa menos que un cambio tradicional. No
dispone de pedal de embrague y las marchas son fáciles de introducir:
no se expone a "rascadas" o entalonamientos y el motor nunca se apaga
accidentalmente. Además, garantiza una transmisión suave y progresiva
del par a las ruedas. Sin tener en cuenta que gracias a la modalidad
"city", el Selespeed se transforma, cuando es necesario, en un
relajante cambio "automático", ideal para el tráfico urbano.
Finalmente, el Selespeed es muy seguro, ya que cuenta con una
serie de soluciones estudiadas para impedir que el conductor se
equivoque. Además, permite mantener el control absoluto del volante
incluso durante los cambios de marcha, puesto que no es necesario
soltar una mano del volante para accionar la palanca del cambio. Y como
no cuenta con el pedal del embrague, es posible sujetarse mejor en el
asiento en las curvas gracias a la ayuda proporcionada por la pierna
izquierda, que está libre.
- Cómo está hecho
El cambio Selespeed dispone de un grupo de alimentación hidráulico que
representa la fuente de energía del sistema. Una bomba eléctrica eleva
el aceite del depósito y lo manda al dispositivo de actuación, el cual
genera presión en el circuito y proporciona la energía necesaria para
mover la palanca de embrague, desembragado y selección de las marchas,
y para accionar el embrague.
En otras palabras, el cambio Selespeed realiza de manera
completamente automática las maniobras que tradicionalmente efectuaba
el conductor. Es por este motivo que para cambiar de marcha ya no es
necesario soltar el pedal del acelerador y pisar el del embrague, ya
que es la centralita electrónica que controla el cambio la que pide que
actúe el embrague, se reduzca el par independientemente de la fuerza
con la que se pisa el acelerador, se seleccione y se introduzcan las
marchas.
De hecho, el Selespeed no es una transmisión automática, sino
un cambio manual "robotizado", ya que la elección de la marcha que se
debe introducir siempre corresponde al conductor. Como ya se ha dicho,
éste puede utilizar tanto las palancas incorporadas en el volante como
el accionamiento tipo "joystick" situado entre los asientos, en la
posición del cambio tradicional.
Las palancas situadas bajo el volante son dos y se accionan
tirando de ellas. En el lado derecho se encuentra la palanca "up" (con
el símbolo "+") para la introducción secuencial de las marchas en fase
de aceleración; en el lado izquierdo, la palanca del accionamiento
"down" (con el símbolo "-") para reducir de marchas en fase de
deceleración.
El funcionamiento del selector situado en el túnel es
parecido: se desplaza hacia la dirección de marcha para introducir las
marchas en aceleración ("up") y hacia la parte trasera del automóvil
para reducir las marchas en fase de deceleración ("down").
En el túnel central también se encuentra el accionamiento
"city", que permite activar el cambio de marcha automático. Cuando se
viaja con esta modalidad, ya no es necesario utilizar los
accionamientos del volante o la palanca. Sin embargo, se diferencia de
los cambios automáticos tradicionales porque esta función reproduce una
única lógica de conducción, ideal para un uso urbano o recorridos con
mucho tráfico y la necesidad de cambios frecuentes.
Una pantalla multifunción situada en el cuadro de
instrumentaciones indica la marcha introducida, el funcionamiento
"city" o las posibles averías del sistema.
- Cómo se conduce
Para poner en marcha el vehículo es necesario mantener
apretado el pedal del freno e introducir la marcha de salida: primera,
segunda o marcha atrás. Para esta operación, es obligatorio utilizar la
palanca de la consola central porque, en el momento de arrancar, los
mandos del volante no están activados.
A continuación, se puede retirar el pie del freno y acelerar:
el sistema desliza el embrague progresivamente y deja que arranque el
automóvil. Cuando se alcanzan los 10 km/h, se puede empezar a cambiar
de marcha con los mandos del volante o bien se puede seguir utilizando
la palanca. En caso de acción simultánea, la palanca tiene prioridad.
Cuando al acercarse a un cruce o a un semáforo el conductor
suelta el acelerador, el Selespeed reconoce la intención de frenar y
reduce las marchas automáticamente y actúa el embrague para evitar que
el motor se apague. Así, si el conductor intenta salir sin haber
detenido del todo el automóvil, encuentra disponible la relación al
cambio más adecuado para volver a acelerar. Al parar el vehículo, el
sistema introduce automáticamente primera.
El Selespeed también reconoce cuando el automóvil se
encuentra en una carretera en bajada, pues la marcha está introducida y
no se pisa el pedal del acelerador. En este caso, el sistema desembraga
cuando se alcanza la velocidad preestablecida para proporcionar freno
del motor al automóvil. Cuando se vuelve a pisar el acelerador, el
control del vehículo se confía de nuevo al conductor.
Según una lógica de máxima seguridad, el accionamiento de
cambio de marchas sólo se acepta si es compatible con los límites de
"sobrerrégimen" y "ralentí" del motor y se puede interrumpir en
cualquier momento por parte de otra petición.
Las secuencias de accionamiento de los actuadores, además,
disponen de "timeout", un dispositivo que permite la repetición del
accionamiento si éste falla la primera vez. Cuando, durante la
introducción de la marcha, ocurren entalonamientos mecánicos, el
sistema vuelve a intentar la inserción de la marcha solicitada y, si no
es posible, pasa automáticamente a la marcha superior para que el coche
no quede en punto muerto.
El procedimiento de cambio de marcha es el mismo cuando se
activa el accionamiento "city", es decir, cuando el sistema opera en
modalidad automática. La elección de la relación que se debe introducir
se efectúa en un mapa que relaciona la posición del pedal del
acelerador con la velocidad y la marcha ideal. Cuando se suelta el
acelerador, el Selespeed realiza las mismas operaciones que el
funcionamiento semiautomático: en caso de reducción, desembraga y
permite la retención.
Para dejar el vehículo en punto muerto cuando está parado, es
necesario apretar el freno y tirar la palanca de accionamiento de las
marchas hacia la derecha. Si no se tocan el pedal del acelerador y el
del freno durante un minuto, el cambio se pone automáticamente en punto
muerto. Por razones de seguridad, no permite esta operación si el coche
va a más de 40 km/h.
Para apagar el motor y sacar la llave de encendido es
necesario que haya una marcha introducida. Si se gira la llave de
encendido a "off" con el punto muerto seleccionado, una seña acústica
alertará al conductor. El sistema se desactiva definitivamente en dos
segundos sólo después de recibir el accionamiento de "velocidad nula"
por parte del motor, de entrada y salida del cambio y después de
memorizar los datos de funcionamiento y diagnosis en la memoria de la
centralita.
Cuando se vuelve a poner en marcha, el Selespeed se coloca automáticamente en punto muerto.
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